Errores que hay que evitar para ser un buen jefe

Errores que debe evitar un jefe

La figura del jefe es imprescindible en todas las empresas. Debe haber alguien responsable y que sea capaz de dirigir a todos hacia el éxito. Pero eso no implica que haya que ser un cascarrabias autoritario que imponga siempre sus decisiones. Nada más lejos. Los buenos jefes deben de ser uno más, alguien que no se esconde en el despacho sino que está siempre presente para liderar el barco y solucionar cualquier problema que ocurra. ¿Cómo se puede ser un buen líder? Evitando a toda costa estas aptitudes:

 

Mala labor de mando y liderazgo

Un buen jefe se moja y toma decisiones, eso es dirigir y liderar a un equipo. Pero no hablamos de mandar a gritos o de malas formas, para nada. La capacidad de mando de un buen jefe se manda en saber delegar, que es una de las decisiones más importantes. Conoce a su equipo y sabe qué tareas desempeña mejor cada uno. Pero además de decidir quién hace qué, también debe proporcionar las herramientas necesarias para que sus trabajadores puedan realizar el trabajo de forma adecuada y eficaz.

La prepotencia

Es una de las peores cualidades. Esta actitud genera rechazo entre los trabajadores y dificulta la comunicación y las dinámicas de trabajo. Con ello se aleja y desmotiva al personal, y para que los proyectos salgan adelante es importante estar unidos y en sintonía.

No escuchar

Siempre hay que saber escuchar, incluso lo que molesta oír, esto incluso con más razón. La comunicación en una empresa es vital y hacer oídos sordos solo puede traer problemas. Teniendo toda la información, tanto buena como mala, las decisiones serán mejores.

Anteponer el resultado al trabajo bien hecho

Los resultados son importantes, pero más lo es una buena dinámica de trabajo y de hacer las cosas. “El fin justifica los medios” es una filosofía inadecuada para un mando. El cómo siempre es importante, y aunque los resultados finales sean satisfactorios hay que asegurarse de que las formas han sido las correctas. Solo así se aprende de los errores para evitar cometerlos de nuevo en el futuro.

Mezclar amistades y rendiniento en el trabajo

Los jefes son humanos y como tal pueden establecer más amistad o afinidad con unos trabajadores u otros. Pero como superior hay que saber valorar las aptitudes del entorno laboral y huir de los favoritismos. Si un trabajador es perjudicial para un equipo por la razón que sea, el superior debe saber verlo y anteponer el trabajo a las relaciones personales.

Competitividad insana

El resto de trabajadores de la empresa hay que valorarlos como ayuda, compañeros, amigos…¡la competencia está fuera de la empresa no dentro! Instaurar relaciones insanas por el miedo a quedar mal o a ser relegado solo dificulta el trabajo e impide resultados óptimos. Todos deben remar en la misma dirección, tanto jefes como empleados.

Ser injusto

Todos los trabajadores son personas y todas merecen el mismo respeto hacia ellas y hacia su trabajo. Mirar por encima del hombro o infravalorar el esfuerzo perjudica al rendimiento y a la motivación de los equipos de trabajo.

By | 2018-05-04T15:30:55+00:00 mayo 4th, 2018|Gestión|